Diez años con la misma mano en el bolsillo

Siempre es interesante ver como pasa el tiempo dejando su huella en las cosas y en las personas que nos rodean, algunas veces nos asusta, otras veces nos da nostalgia; sin embargo, ver como el tiempo se refleja en uno mismo es algo tan particular que es simplemente indescriptible.

 

Hace un par de días vi una propaganda en una tienda de música (ahora que lo pienso ese nombre no es de lo más apropiado… ¿cómo demonios vende uno sentimientos quemados en CD y DVD? Bueno, no debe ser tan difícil librarse de algo que sale despedido con tanta violencia del alma…), la propaganda era del álbum “Jagged Little Pill Acústico” que salió en el mes de Julio para celebrar los diez años que cumple la obra más querida y recordada de Alanis Morissette.

 

Jagged Little Pill salió en su versión original durante el mes de Junio del año 1995 y ha vendido desde entonces más de 30 millones de copias. Una de esas copias fue la que un amigo del colegio compró y me prestó para que escuchara en mi casa un fin de semana. En esa época terminábamos décimo grado, francamente no es que me acuerde de mucho, pero los cálculos son sencillos; de lo que si me acuerdo es de que en ese tiempo no tenía un verdadero reproductor de CDs, excepto el que venía con una radio-cassettera de mi hermana (siempre he renegado de mi memoria, tiene la habilidad de acordarse de las cosas excepcionalmente feas o bonitas y no de las cosas normales… así que puedo estar equivocándome en algunos apartes del relato). Con un cable dañado de audífonos conectaba la salida a un par de parlantes que le sobraban al destartalado equipo de sonido y me ponía a escuchar el History de Michael Jackson, el Bridge de Ace Of Base y el Jagged Little Pill de Alanis a todo volumen, o al menos al mayor volumen posible antes de que se distorsionara el sonido o vibraran las ventanas, que tampoco era mucho.

 

Diez años después me encuentro escuchando la misma música, usando el mismo viejo equipo de sonido al que le hice el feo en esa época, y sintiendo la misma sensación de incertidumbre ante el futuro; lo peor es que por más que suene a cliché, todo es igual y distinto a la vez…

 

Por ejemplo, volvamos a hablar del CD en su versión acústica: la carátula es exactamente la misma del álbum original, sólo que cubierto con un tono sepia muy apropiado. Las canciones no han sido alteradas en su letra, a excepción de un pequeño fragmento en Ironic que se adaptó a una realidad cada vez más abierta. La interpretación es más estilizada, más depurada, la frase correcta ya ha sido nombrada en numerosas ocasiones, ahora Alanis canta en lugar de gritar; pero si nos ponemos a pensar, es cierto que Alanis ya no tiene las mismas motivaciones que la llevaron a crear estas canciones, la fuerza con que cantaba You Oughta Know ya no es más que un suave repaso de las viejas heridas y cicatrices cerradas. Sólo es necesario escuchar cualquier canción de su siguiente album “Supposed Former Infatuation Junkie” para notar el cambio en su música, más oscuro, más profundo e indiscutiblemente menos comercial.

 

Esta producción semi-reencauchada demuestra muchos de esos cambios, es la misma música que hace tanto tiempo la llevo a la cima, pero más madura, más aterrizada. Al escucharla lo primero que se me vino a la cabeza fue la estúpida idea de recuperar algo que nunca tuve, poder usar su disco como una pequeña máquina del tiempo que me permitiera ver mi pasado desde mi futuro y reírme. Aunque es inútil, al igual que muchas de las cosas que causan nostalgia, son tiquetes para un viaje de ida y no de vuelta, sólo dejan un mal sabor de boca cuando te das cuenta de que esa persona que está al otro lado no es la misma que eres ahora. Se parecen, responden al mismo nombre, pero tú cargas las huellas de sus decisiones, de sus errores, de su falta de coraje. Ya ni siquiera son tuyos, son de esa persona que en su propia inocencia se hizo un camino para volverse alguien como tú, pero salió perdiéndolo todo en el camino, se perdió en tu memoria y se ahogó en tu cuerpo. Sin embargo, no murió. ¿Y dónde queda el agradecimiento? Esos diez años te convirtieron en la persona que eres, bueno o malo eres lo único que queda.

 

Pero al mismo tiempo, eres el mismo, sigues con la misma mano en el bolsillo, esperando a que las cosas mejoren, mirando hacia el cielo y silbando la última canción que escuchaste en la radio. Esperas a que el futuro te llame adelante a participar y hacer el ridículo frente al grupo, sentarte en tu esquina y buscar a tus amigos en el descanso para jugar un rato y comer lo que alguien preparó especialmente para ti. Para que cuando hayan pasado veinte, treinta o cuarenta años y te des cuenta de que todo, absolutamente todo, sigue siendo igual que cuando eras un niño, te des cuenta de que ya eres viejo y de que aún falta mucho por aprender, mucho por reír, mucho por llorar, mucho por vivir…

 

Cada quien recordara este tiempo con cariño o con rencor según el caso, es increíble como en tan poco tiempo puedan pasar tantas cosas que te dejan marcado para siempre. Pero creo que la lección que intento enseñarme al escribir tanta basura es que las cosas nunca serán perfectas, pero nunca serán tan malas. En diez años he conocido nuevos amigos, nuevos sitios, nuevas ideas, el amor, el sentido del humor paupérrimo que me mando, el negativismo patológico y el desengaño infalible cuando me despierto de un buen sueño y lo único que me queda es la almohada babeada…

 

Esa es la moraleja del cuento, toca terminar las cosas con una sonrisa, ya el CD se reinició (aunque no me molesta volver a oírlo todo seguido) y se me quito el sueño que tenía antes de ponerme a escribir esto mejor termino de una vez. Creo que buscaré a unos cuantos “viejos” amigos, me pondré a hablar mie**a con ellos por Messenger un rato y cuadraré una buena agenda para tanto tiempo libre que me mando así sean planes para mi solito.

 

Ya para finalizar, creo que casi nadie lee esto, así que las probabilidades apuntan a que si alguien lo está haciendo, es porque es parte de mi pasado o de mi futuro.

 

Gracias por leer y aguantarse tanta palabra a secas, no me quejo si alguien me cuenta sobre sus historias de hace diez años, o me pega una charlada para recordar viejos tiempos. Ahh, y gracias a Goy por haberme prestado esos CDs hace ya mucho tiempo.

~ by Darsel on August 16, 2005.

5 Responses to “Diez años con la misma mano en el bolsillo”

  1. ¿Usted no habla inglés?😉

  2. great taste in music ! como estas?😉

  3. Stalker burd!!

  4. lol Boo, get back on your bed!!😉

  5. hola niño.yo adoré ese CD de alanis. Me trae recuerdos de cuando vivia y moria por mi mayor aficion que era la serie de tv The X.Files, y pasada mis dias leyendo fanfics y haciendo mis paginas web, que no eran mas que frustrados proyectos entre mis mejores amigas y yo, a los que por supuesto ellas nunca le pararon bolas, solo me escuchaban mis cuentos de \’internet\’ y esas cosas.En fin te comparti un pedacito de mi vida, animo.\’I just got on hand in my pocket and the other one is giving a high five\’:D

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